CON UN BARCO LA PRÁCTICA LO ES TODO

Un puerto deportivo atestado no es el mejor sitio para aprender a manejar un barco. A la compañía de seguros no le hará mucha gracia que hagamos nuestras primeras prácticas de crucero a motor en aguas concurridas, con barcos de lujo por todas partes y con pantalanes y bateas que no perdonan Un sitio mucho más seguro (y menos embarazoso) para practicar es la mar abierta. Hay que buscar una zona de aguas tranquilas donde podamos ver el efecto que tienen el acelerador el gobierno sobre el barco. A este nivel no debemos preocuparnos de los deflectores de cola y del control del ángulo del motor (en caso de que el barco disponga de ellos). En lugar de eso, concentrémonos en el acelerador y gobierno, porque éstos son los dos mandos que emplearemos para entrar y salir del puerto. Practicando con estos mandos en mar abierta nos sentiremos luego más seguros las aguas confinadas de un puerto deportivo Si nuestro barco es de una sola hélice hemos de fijarnos en el efecto del gobierno tanto con la hélice en marcha como parada, y también cuando damos avante con el timón todo a una banda. Debemos probar la marcha atrás y ver el grado de eficiencia del gobierno al avanzar en este sentido En un barco de dos hélices habrá más mandos con los que experimentar

Además de lo mencionado antes, podemos probar a dar un motor avante y otro atrás y ver cómo el barco gira. Cuando hagamos esto podemos ver qué efecto tiene el pasar el timón de una a otra banda Debemos también intentar gobernar el barco avante en línea recta con un solo motor en marcha, probar entonces el efecto que esto tiene al virar a cada una de las dos bandas. Por último podemos intentar ir marcha atrás en línea recta utilizando el timón y los mandos del motor para mantener el rumbo. El hacer pruebas con los mandos nos proporcionará una base sobre cómo gobernar un barco en circunstancias diversas. Sin embargo, en mar abierta no tenemos puntos de referencia, así que no vamos a poder ver el efecto de las precisas maniobras que son necesarias para atracar de costado. El siguiente paso en nuestro programa de entrenamiento debería ser encontrar una boya adecuada a poder ser no una marca de navegación!) para usarla como punto fijo de referencia y practicar a gobernar el barco en sus proximidades. Hay que intentar hacer las prácticas con corriente de marea (ya sea entrante o vaciante) para que podamos experimentar su efecto Lo primero que hay que hacer es acercarse a la boya contra la marea e intentar mantener el barco en posición a una distancia fija corriente abajo de la boya. Esto nos enseñará a mantener el barco en posición empleando el gobierno y los mandos del motor. Desde aquí podemos pasar a intentar mantener el barco en posición a poca distancia de la boya cuando la tenemos por un costado Esto es mucho más difícil, porque no tenemos un punto de referencia el que nos podamos guiar. En a proa por seguida nos daremos cuenta del lío que se puede organizar si dejamos que el barco deje de poner proa a la corriente y sea arrastrado por ella, por forzar Una vez el mucho el uso del timón en barco aparte de la dirección que fluye la corriente, vamos a necesitar meter el timón todo a una banda tener mucho espacio libre para poder volver a poner proa a la corriente. Esto nos enseñará que hay que utilizar el timón con cuidado en los atraques de costado con corriente de marea. Una vez cojamos confianza podremos acercar el barco a la boya y alejarnos de ella bajo perfecto control, al igual que debería hacerse al atracar de costado. El gobierno de un barco cuando hay corriente de marea es menudo mucho más fácil que cuando no la hay. En la corriente se puede mantener el barco en un punto más o menos fijo y que siga siendo gobernable, pero si no la hay, barco se queda parado en el agua y sin gobierno, tendremos que usar el empuje del motor más menudo. Esto nos lleva al siguiente paso nuestras prácticas, que consiste en lanzar al agua una defensa o cualquier otro objeto que flote e intentar colocarse su costado en mar abierta Suele ser más difícil de lo que pensamos pero nos servirá como experiencia de gobierno es un buen ejercicio en caso de que alguna vez tengamos que recoger a un hombre a agua. Una advertencia: para este ejercicio hay que emplear una defensa sin cabo, de otro modo es posible que si cometemos un error, el cabo termina por enredarse en las hélices Las primeras prácticas es mejor que la realicemos en condiciones de muy poco viento. Más adelante podríamos probar las mismas maniobras con viento fresquito (Fuerza en escala de Beaufort, para que nos demos cuenta del efecto de viento el gobierno del barco, Si tenemos suerte y el viento y la corriente van en el mismo sentido, el gobierno de barco nos responde muy fácil. Pero si el viento es de través o sopla contra la corriente, podremos tener problemas al intentar compensar el efecto de ambos Aquí es donde se empieza a ver realmente habilidad en el gobierno del barco, Con viento fresquito, hasta los patrones experimentados pueden pasar apuros maniobrando en aguas confinadas Ponerse al costado de un objeto flotante cuando sopla viento puede ser, de hecho una maniobra fácil, porque en este caso el viento actúa en cierto modo como la corriente, y poniendo la proa al viento hace falta muy poca marcha para mantenerse en posición. En resumen, que hay que hacer es practicar en todo tipo de situaciones diferentes en mar abierta antes de pasar a enfrentarse con maniobras más difíciles El siguiente paso es buscar una gabarra un embarcadero en desuso donde podamos practicar la maniobra de atraque de costado (un lugar donde no haya mirones ni curiosos es siempre más aconsejable). Tenemos que colocar muchas defensas en el remolque para que en caso de que hagamos algo mal (y esto es casi seguro principio) el barco no sufra desperfectos Debemos probar a atracar de costado, una vez proa a la corriente y otra vez popa la corriente para darnos cuenta de la diferencia que esto significa. Más adelante probaremos a repetir este ejercicio cuando

haya algo de viento para complicar más las cosas. Esto nos ayudará a ganar experiencia. Cuanto más tiempo pasemos practicando de esta manera, sin ser observados y en un sitio en el que los errores no tienen graves consecuencias más confianza tendremos a la hora de enfrentarnos a las difíciles maniobras en puerto

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